jueves, 23 de abril de 2026

NOVATA 156

CONÓCETE A TÍ MISMO

No hay nada más inquietante que mirar, y ver.

El acertado aforismo de "conocerse uno mismo" sigue vigente en este concreto momento para una sociedad occidental incapaz de mirarse sin lamerse sus heridas. Una contrariedad abierta no se cura anclándose en el pasado. Echar balones fuera cierra la opción de mirar y ver la lesión.

La Historia se completa accidentalmente. Pero no por ello dejamos de ser el protagonista de nuestra vida. El personaje que orienta nuestros pasos no puede ser un extraño. La complejidad de reconocerse uno mismo, nadie lo pone en duda.

Cuando nos miramos cada día al espejo y comparamos con imágenes anteriores, observamos las diferencias que las circunstancias van dejando huella en nuestro cuerpo. Cada uno decide qué hacer: desde someterse a una cirugía plástica a tonificarse en un gimnasio. Nada que objetar. El asunto es que somos algo más que un cuerpo material.

El pasado lunes, el profesor de "escritura creativa" nos propone que escribamos un relato 'erótico'. Le expreso abiertamente que a mis setenta y seis años no he elegido hasta la fecha ese tipo de literatura de contenido voluptuoso y que, por tanto, no tengo referentes para componer un relato. ¡"No pasa nada!" -le dije- "Voy a estudiar el tema". Eso de someter a estudio las inquietudes que se presentan, forma parte de mi idiosincrasia. Siempre es tiempo de aprender y comprender.

Pensando en componer el relato para la clase, recuerdo las últimas investigaciones que he leído sobre la unión de un neandertal y una sapiens. Con un poco de chispa creativa "Adanero y Evucha" se convierten en los protagonistas de lances amatorios que han llegado a nuestros días entrelazados en la mitocondria que compartimos. Sin duda la imaginación se pone en marcha a voluntad.

Reconocer tanto las fortalezas como las debilidades dan carácter a la vida de uno. El miedo atenaza. La honradez engrandece. Quienes azuzan recelan de la lealtad.

El alma se refleja en el comportamiento, no en vano, otros aforismos lo confirma: "obras son amores y no buenas razones"; "de buenas intenciones están llenos los panteones".

¡EL AMOR PERVIVE!

domingo, 29 de marzo de 2026

NOVATA 155

EL RECORRIDO DE LA AUTENTICIDAD

Reconocer errores, y aprender a rectificar en tiempo y forma.

Decía Montaigne: Lo más importante del mundo es saber ser uno mismo. Ahora, cuando el duelo sigue ahí en mi corazón -porque es ahí donde me duele- voy descubriendo la vulnerabilidad que significa el tener que aprender a vivir sola.

Sigo siendo yo, desde luego; pero los recuerdos cobran peso y esa carga hay que redistribuirla. En este año y medio de viudez, aplicando el método de "ensayo-error" he aprendido a decir no. Esto me lleva a un camino de introspección nada sencillo puesto que lo percibo impuesto por mi propia naturaleza ante una situación no buscada. En todo caso, el paso por el Itinerario de Filosofía y Humanidades (Nau Gran de Valencia) me sirve hoy de reflexión.  

Recuerdo tres autores, para mí significativos, que pasaron por alto los profesores cuando Felix y yo cursamos los cinco años correspondientes a dicho Itinerario: el pensador matemático, Pascal; el filósofo Montaigne y, el polifacético orador, abogado, político... filósofo inglés interesado en el progreso científico, Francis Bacon. Sin duda, el hecho de no estudiarlos ahí, me llevó a leerlos por mi cuenta.

Nadie es perfecto: Michel de Montaigne (1533-1592). Nos es familiar esta cita que el filósofo humanista del Renacimiento francés, propugna desde una introspección sin tapujos. Tal vez porque reconocía que la felicidad se construye desde el reconocimiento del propio error y de la capacidad de rectificación sin ambages.

Reconocernos vulnerables nos pone en el camino de vivir con honestidad y de valorarnos tal como somos; sin intentar disfrazar nuestros defectos ni virtudes. Este pensador francés del Renacimiento viene a ser el Pepito Grillo en la era digital. La autenticidad sigue siendo un valor esencial en nuestras vidas. 

Blaise Pascal (1623-1662): dejo un enlace a los Pensamientos donde puede leerse Diferencia entre el espíritu de geometría y el espíritu de finura, y este otro Como se estropea el espíritu, así se estropea también el sentimientoEl traductor de la obra enlazada, Xavier Zubiri, expresa:

El transcurso del tiempo no sólo no ha erosionado la vigencia de los "Pensamientos" sino que incluso la ha potenciado, hasta el punto de que tal vez sea en nuestra época cuando sus ideas han calado de forma más profunda.

Francis Bacon (1561-1616) abogado, filósofo, estadista, y escritor inglés padre del empirismo filosófico y científico, contribuye a investigar cómo reformular las técnicas del estudio científico. Una de sus aportaciones significativas es la de El método inductivo, basado en observar las características o propiedades que comparten los fenómenos de estudio. De tan polifacético e ilustre personaje, me quedo con su interés por la Naturaleza: Un jardín es el mayor alivio para el espíritu humano (Un jardín para el alma).

Este pensamiento de Bacon, me lleva al descrito en la regla 3-30-300: un paso crucial para mejorar tanto la salud mental como el bienestar general de los ciudadanos. Podemos leer en el enlace los datos de un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona donde se señala que vivir cerca de espacios verdes puede reducir significativamente los problemas de salud mental.

Imagen: https://www.330300rule.com/ 

En este viaje a través de los recuerdos, no puede faltar el libro El elogio de la lentitud que leí hace ya veinte años. Su autor Carl Honoré (Escocia, 1967) periodista y Licenciado en Historia y Lengua Italiana por la Universidad de Edimburgo, se percató de que regalarle a su hijo de dos años un CD con cuentos de Andersen compilados en un minuto por relato, le quitaba toda la magia de leerle un cuento antes de dormir. Era cuanto menos ridículo pretender hacer mil y unas cosas importantes que lo sustraían de hacer lo esencial.

Lo esencial es consustancial a la autenticidad.

Lo más importante del mundo es saber ser uno mismo.
Nadie es perfecto.
Un jardín es el mayor alivio para el espíritu humano.
La lentitud es necesaria para establecer relaciones verdaderas y significativas con el prójimo.


sábado, 21 de marzo de 2026

NOVATA 154

HABLAR ABIERTAMENTE DE MIEDOS Y TEMORES

Una sociedad hedonista sufre en silencio el dolor emocional.

Vamos al gimnasio, corremos maratones, mantenemos una agenda de vértigo, cuidamos la dieta, viajamos más que nunca, y ¿?

¿Con qué herramientas contamos cuando vienen mal dadas? ¿Qué hacemos al vernos inmersos en problemas de salud, laborales o familiares? ¿Hemos ejercitado algo más que no sea el cuerpo?

Desde luego sabemos aquello de "mente sana en cuerpo sano". Ahora bien, me cuestiono si en estos momentos hemos dejado de lado la mente por aquello de que pensamos que no se aprecia en los vídeos que compartimos ni en el quehacer cotidiano. Nos parece que una piel tersa, unos músculos trabajados, un espléndido cabello ondeando al viento son el reflejo de eterna juventud que no estamos dispuestos a perder con la edad.

Envejecer es un lujo que no todos alcanzan. También la mente como el cuerpo sufren el deterioro de una máquina que lleva fecha de caducidad impresa, en este caso, en los genes. No significa que todo esté irremediablemente codificado, pero hemos de ser conscientes de que aprender a vivir implica conocernos: reconocer límites y establecer conductas acordes a nuestras características nos ayuda en el proceso de envejecer saludablemente.

Simplemente, dormir a pierna suelta no es tan sencillo; sin embargo el sueño es un artículo de lujo para lograr esa deseada longevidad saludable. No hablo de ingerir fármacos para lograr el sueño reparador. Los estudios hacen mención a los ancianos de 100 años que mantienen sin problemas un horario estable de sueño. Si uno no es capaz de mantener una rutina horaria para el descanso, es el momento de plantearse cuál puede ser la causa.

El dolor emocional sin compartir pasa factura, entre otros, al sueño reparador.

El llanto en soledad es liberador, en principio; pero lo es en mayor medida si se comparte con alguien cercano que conoce nuestra trayectoria de vida, nos aprecia y no juzga ni interpreta los sentimientos.

Quienes me sigue, saben del dolor emocional en el que estoy inmersa. Conocen también que no doy rienda suelta al llanto en presencia de nadie. Sé que ello no es lo mejor para sanar. De alguna forma siento que es un lastre, que no ayuda en el proceso de duelo.

Cuando al duelo se le añade un dolor cargado de incertidumbre, te enrocas en la intimidad y luces tu mejor signo de esperanza, la sonrisa, en medio de la gente. Las lagrimas, en casa, sola.

Sonreír junto a Felix, ha sido un placer que ahora puedo compartir.