miércoles, 4 de marzo de 2026

NOVATA 152

EL COMPORTAMIENTO RESILIENTE

Neuroanatomía de la resiliencia.

Soy consciente de que ante las dificultades he podido mantener una conducta resiliente, diría per-sé.

Desde luego junto a Felix ha sido determinante esa forma de proceder, de crecer en la adversidad, en el largo recorrido de la enfermedad de Alzheimer.

Hoy, día 4 de marzo de 2026, al levantarme he recordado que el 4 de noviembre de 2024, los médicos procedieron a la sedación de Felix. ¡Es durísimo saber que nada se puede hacer ya!

Sigo llorando su ausencia; mi sonrisa no es la misma que lucía junto a él.

Sé que mi vida tiene sentido, aunque me está costando salir a flote cada día.

Hace unos días me llegó un artículo muy revelador sobre la neuroanatomía de la resiliencia. Conocer nuevos aspectos de ésta confirma lo que hasta ahora era una intuición: vanagloriarse de una fortaleza es de necios.

La resiliencia no puede atribuirse a una sola estructura cerebral. Se trata de una propiedad emergente de una red de regiones interconectadas que participan en la regulación emocional, la toma de decisiones y la respuesta al estrés.

Investigadores de la universidad de California, han demostrado que las prsonas que tienen un alto nivel de resiliencia, es decir, que aceptan el cambio de manera positiva y siguen sus instintos, tienen que agradecer en parte a las bacterias que viven en su aparato digestivo.

El concepto de resiliencia en la psicología proviene de la física e ingeniería.

Recuerdo mis primeros contactos con la resiliencia, en el año 1971, en la asignatura de Motores: es una propiedad de algunos materiales que les permite recuperar su forma o posición original después de ser sometidos a una fuerza de doblado, estiramiento o compresiónLa resiliencia se mide siempre dentro de la deformación elástica del material, y representa la fuerza máxima que se le puede aplicar sin que sufra deformaciones permanentes.

La resiliencia es la energía que absorbe un material antes de llegar a su límite elástico.

Posteriormente, en la década de los noventa del siglo xx, tuve la fortuna de estudiar la resiliencia a través de los escritos de  Boris Cyrulnik, creador del concepto de resiliencia en la psicología.

Mientras me informaba, iba comprendiendo aquella forma de ser (actuar) que sentía viva en mí ante diversos acontecimientos traumáticos acontecidos en la familia que habíamos creado juntos, Felix y yo, en los años setenta del siglo pasado. Digamos que "entendía los problemas como oportunidades de mejora"



En el libro "Los patitos feos" el autor describe cómo la resiliencia permite a las personas transformar el dolor en creatividad y crecimiento personal.








Dejo para el final de esta entrada, un artículo que recoge algunas reflexiones de Boris Cyrulnik:  El sobresalto de los 60.

Lo que te mantiene vivo no es la ausencia de heridas, sino cómo has aprendido a vivir con ellas.

sábado, 31 de enero de 2026

NOVATA 151

ESCUCHAR EL SONIDO DEL SILENCIO

LA NECESIDAD DE SENTIR AL SER QUERIDO

Pasan los meses y no hay día en el que mi mente descanse de su ausencia.

En casa, sentada en el sillón escucho literalmente "el sonido del silencio" que abarrota la sala. No hay duda de que el amor no desaparece en la ausencia física. Los recuerdos son altamente poderosos, y se manifiestan en mayor medida cuando estás en reposo. Mientras mantengas alguna actividad que requiera algún tipo de escucha, de atención o creatividad "el sonido del silencio" se amortigua.

Para mí es evidente, pues, cuando "escucho al silencio" vuelven las lágrimas. Me embargan los recuerdos de nuestra vida juntos. En la calle, no oigo el ruido del trasiego de vehículos y transeúntes, me embarga "el sonido del silencio".

Puede que sea muy sentimental (a lo Rosalía de Castro) y que en el transcurrir de los años el silencio se torne "ausencia de sonido". Desde luego hoy sigo siendo Rosalía.

¡TE SIGO QUERIENDO!: Le grito cada día y cada noche al silencio.

El silencio me responde con un profundo suspiro a la vez que el corazón late acompasado mientras las lágrimas recorren el rostro y mi mano derecha le busca en la butaca vacía.

Es cierto que en la casa es donde mejor me hallo; tal vez porque es ahí donde el llanto fluye tranquilo y puedo respirar sosegadamente. El silencio es compartido con su presencia ausente y el sonido retumba entre los recuerdos.

Santiago de Compostela, Verano de 2019
Felix mantuvo una conducta social activa aún en la fase moderada de la enfermedad.

Se podría decir que, hasta el verano de 2024, disfrutó de una vida social en la que participaba a su gusto y manera.

Desde la fase asintomática hasta el final transcurrieron 22 años que, en retrospectiva, los llenamos de vida.

miércoles, 21 de enero de 2026

NOVATA 150

EL ALZHEIMER: UN DESAFÍO SOCIAL

 UNA ENFERMEDAD A LA QUE DAR VOZ.

Cuando unos días atrás me llaman de la Editorial Popular por ver si puedo acudir a promocionar el libro publicado en mayo de 2023, accedo encantada; aunque siento una punzada en el alma. Evoco aquellos momentos, cuando Felix estaba a mi lado. Ahora su recuerdo me anima a seguir contando nuestras experiencias con la enfermedad, vividas con dulzura y determinación.

Al aceptar hablar en público del libro y releer el texto, siento que el relato increpa a la acción. Tal vez al escribirlo no me percatara de ello, pero ahora soy consciente de que sigue estando de rabiosa actualidad y que la Editorial acierta en promocionar su lectura.

Algunas asociaciones vecinales y alcaldes de poblaciones cercanas a Valencia, se han puesto en contacto también para conocer el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas".

Escribir en el Blog se convierte en un momento de meditación.

En estos últimos años digerir los contratiempos se está convirtiendo en una tarea diaria. No sé si esto me pasa porque estoy viviendo sola, y he de acometer una nueva etapa de la vida, el principio del final, sin contar a mi lado con un hombro sobre el que reposar las dudas, las preocupaciones... los miedos.

Me atrae el pensamiento del filósofo y sociólogo francés, Edgard Morin: La vejez es un terreno fecundo para la creación y la rebeldíaA sus 104 años, ha concedido una entrevista a Corriere della Sera donde reflexiona sobre su momento vital:

Conservo las curiosidades de la infancia, las aspiraciones de la adolescencia, las responsabilidades del adulto y, como anciano, intento nutrirme de la experiencia de las edades que he atravesado.

Me ha parecido una hermosa descripción realizada por una persona anciana.

En mi caso, reconozco que sigo siendo rebelde; forma parte de mi carácter contestatario, aunque ahora me lo guarde si considero que no procede (¡cosas de la edad!). Eso sí, las ideas bullen en mi cabeza como en la infancia; sé que esto me ayuda a seguir estudiando, trabajando, creando... es mi forma de descansar. Descanso mientras estudio y escribo. Me da paz.

Conversar con la familia y los amigos me anima y relaja.

Cuidar sigue siendo el acto por excelencia en mi vida. Estoy a disposición de quienes requieran las atenciones que pueda dispensarles. En estos momentos me cuido con un claro motivo en mente: mantener la independencia el máximo tiempo posible.

Estoy dispuesta a conversar sobre el alzhéimer y a explicar el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas" allí donde lo requieran.