COMPROMISO

Como cada año renuevo el compromiso de seguir compartiendo mis inquietudes, ahora motivada por un sentimiento creciente de NOVATA con enormes ganas de aprender a convivir día a día.

NOVATA 37

¡URGE ABARROTAR!

Cuando la convivencia se torna en lucha continua por medrar sin conciencia...

Desde hace unos años llevo argumentado entre amigos lo que a mi entender no alcanzamos a ver, o que si lo hacemos no ponemos empeño eficaz en comprender la deriva y la mejora (dos caras de la moneda) de las sociedades que conforman la cultura engendrada gracias al Cristianismo. He ido recopilando algunas ideas sobre las que conversar, y hoy he decidido compartirlas aquí.

1. Que la decadencia es un hecho en nuestra sociedad, nadie lo pone en duda. Lo saben también quienes enarbolan la bandera que tildan de progresista; por cierto, ello nada tiene que ver con la mejora de los pueblos, más bien se les puede atribuir el proceso de deriva hacia la barbarie del "todo vale" mientras el cuerpo aguante.

2. Para la progresía, el espíritu es un invento de control. Ellos se convierten en salva patrias del cuerpo serrano; libres de hacer lo que les venga en gana. Se engalanan de leyes libertarias que lucen orgullosos, mientras tildan de retrógrados a quienes no les sigan a ojos vendados; también llegan a las agresiones físicas o verbales. Y, lo más significativo, dicen una cosa y hacen la contraria.

3. Una cadaunada del siglo XXI, nos llega del multiculturalismo que viene a promover la riqueza del espíritu de entendimiento, toda vez que incita también al temor a lo desconocido; las dos caras de la moneda: comprensión/miedo. La vida pasa: lo que en su momento se hizo y lo que no, tiene consecuencias. Sin duda, los comportamientos pueden modificarse, pero lo acontecido no tiene vuelta atrás.

4. De entre las fichas que guardo en la nube, traigo hoy una pensada para motivar la participación de los laicos en la vida de la Iglesia. Y ahora que visualizo la diapositiva, después de algunos años guardada, reflexiono y pienso en lo complicado que lo tienen los jóvenes para comportarse de forma responsable y auténtica; de sentirse capaces de promover la convivencia en medio de una sociedad en la que prima la banalidad, a la que se suma la violencia. 


5. La convivencia en las calles de nuestros pueblos y ciudades, es fruto del comportamiento personal dentro de la sociedad que habitamos. Nos guste más o menos, hemos participado en lo que hoy vemos con gusto u horrorizados. Lo peor no es lo que sucede a día de hoy. Lo dramático es no reconocer de dónde vienen esos barros que enlodan al más pintado y que nos arrastran a la barbarie. La barita mágica está muy bien en los cuentos, pero la vida no es ni un sueño ni un cuento.

6. Cuando pensaba en Urge abarrotar, en recordar los valores que promueven la convivencia, no sabía que el Movimiento 15M sería el encargado de cargarse esos valores; que ellos abarrotarían las calles de sinrazón llevados por individuos que lejos de ser libres son esclavos de sus descontroladas pasiones; y mucho menos pensé que cobrarían sueldos como Parlamentarios.

7. Me consta que son muchos los jóvenes partícipes de los valores para la convivencia. Sé también que no están de moda; que no salen en los medios de información. Y es eso lo que me ocupa porque me preocupa.
Las calles se han vuelto en contra de la libertad; prima el libertinaje.
Las mujeres están totalmente desprotegidas; cualquiera puede violentarlas en cualquier lugar y de manera gratuita.
La ley del más fuerte campa a sus anchas en nuestros pueblos y ciudades.
Aunque nos empeñemos en decir que la Ley nos protege, las mujeres sabemos bien que estamos más indefensas dado el ambiente proclive a la delincuencia en aumento.

8. La gente que mantiene (mantenemos) con su esfuerzo a esta sociedad podrida, no puede más. Cierto es que pueden surgir, y surgen, movimientos que lejos de ayudar miran atrás con nostalgia. Esto tampoco nos vale. Entonces ¿cada pueblo, cada país han de encontrar su manera de convivencia? Ahí estamos, sin saber a estas alturas el significado de convivencia, mal andamos.


9. La idea del título Urge abarrotar es lo que, en mi opinión, hemos de hacer las personas allí donde nos toque estar: un día y otro día; a una hora y a la siguiente; entre amigos o con desconocidos; dentro y fuera del trabajo...

Urge abarrotar los ambientes sociales de realidades sin tapujos. Hay que construir el relato de hoy con materiales de mañana. 










NOVATA 36

EN GARANTÍA

Todo es posible, a día de hoy.

La semana pasada la pantalla del teléfono móvil de mi marido se quedó en blanco; eso sí, podías realizar y recibir llamadas. Buscamos el tique para ver la fecha de compra y la garantía. Lo adquirimos un 16 de septiembre del 2017, con una garantía de dos años.
En su momento elegimos el teléfono TM 260 Cosi, de Telefunken, asesorados por nuestra hija mayor, pensando en las posibilidades de funcionalidad que Felix precisa: un teléfono con el mejor sonido posible, con teclas grandes e iluminadas que permiten efectuar las llamadas directas a tus contactos desde las teclas previstas para ello; pequeño, ligero y con tapa.
Nos dirigimos al departamento correspondiente a exponer el problema; por su puesto, con la caja del teléfono y el tique de compra.

Dos dependientes estaban en la caja. La mujer nos pidió el tique, y comprobó que estaba en garantía; habló con el compañero y le dijo que tenían que buscar un teléfono para hacer el cambio. El hombre se dirigió a nosotros argumentando: "le falta poco para la garantía". Y a renglón seguido nos envió a otro departamento.

Ya en manos del técnico, este procedió a comprobar el tique de compra y a rellenar unas hojas con los datos correspondientes. Al finalizar nos acompañó al departamento donde ya habíamos estado; me sentí cual pelota de pin-pon. Le dijo al dependiente (el mismo que se había zafado de nosotros) que nos tenía que dar otro teléfono. Y él sin inmutarse dijo que no tenía. Ahí empezó el relato del subtítulo.

Todo es posible, a día de hoy.


⎼Mire necesito un teléfono de características similares al que tengo.
⎼Pues no tengo, y no sé cuándo me llegarán; le puedo dar otro sin tapa que se bloquea, y hay que darle a dos teclas rápidamente para desbloquearle.
⎼Mi marido no puede hacer eso, es un enfermo de Alzheimer.
⎼Yo no puedo hacer nada; otra clienta vino con un teléfono como el suyo, y le dije lo mismo.
⎼No le pido la misma marca, le digo que necesito algo similar. A lo mejor lo puede encontrar en algún otro Corte Inglés de España.
⎼No. No lo hay en ninguno. Hace un tiempo que Telefunken no nos envía nada.
⎼Mire, será mejor que avise al responsable del Departamento; quiero hablar con él.

Después de contarle el problema, el jefe le indicó al dependiente que mirase algún teléfono que se dejan a veces, cuando el del cliente se manda a arreglar porque no está en garantía. A lo que respondió que no había ninguno, y que de todas formas no nos servirían.

Insistí en que la garantía lo decía bien claro, y que tan solo pedía que, a más tardar, en una semana resolviesen el problema que ellos tenían al no poder cumplir con la garantía. Fue entonces cuando la respuesta del Jefe del Departamento me dejó atónita. Y ello fue determinante para que decidiese compartir esta experiencia.

Hoy, le atiendo, pero es su problema. En adelante, no me haré cargo de un problema moral y ético que no me corresponde: Me dijo el responsable del Departamento. Yo nada respondí. Pensé en el tipo de sociedad que estamos creando, y sentí pena.

Ordenó al dependiente que buscase un teléfono entre los devueltos y, ¡suerte! otro de la misma marca y con las mismas funcionalidades, aparentemente nuevo, estaba en el cajón. Nos dijeron que, si en algún momento les llega uno igual al nuestro, nos llamarán para realizar el cambio que corresponde a la garantía.

Moral y ético...un problema a obviar


¿Eso supone para la sociedad un enfermo de Alzheimer? Una sociedad que así piense está verdaderamente enferma. Soy consciente de lo mucho que resta por hacer en el cuidado y la atención de estos enfermos, pero me parece que el confundir "churras con merinas" (en este caso: un problema de garantía con una circunstancia personal) queda lejos de la realidad.

En mi argumentación expreso que necesito que se resuelva el problema según viene en la garantía del producto; y al ver que no se piensa cumplir con la garantía, para que no se perciba como una imposición caprichosa, razono los motivos.

Para mi interlocutor (se entiende por su respuesta) lo de cumplir con la garantía es lo de menos "eso no es un problema suyo" (por increíble que parezca, así lo expresa). Eso sí, para él es un problema moral y ético el tener que atender la petición ante la enfermedad de mi marido.

¿Qué tipo de sociedad hemos creado? La confusión es total.