Ciberhilonauta nace como bitácora de proyectos que muestran fortaleza ante los acontecimientos no deseados. Comparto mis inquietudes de novata, con enormes ganas de aprender a convivir día a día.
Cuando el cuatro de marzo en la entrada 152 del blog hablo de 'resiliencia' desconocía el artículo que hoy voy a comentar, publicado el 4 de abril en Neuropathologica Communications.
Se trata de un descubrimiento de alzhéimer asintomático, guiado por IA de un modelo murino (cepas de ratones utilizados en investigación biomédica).
Me ha interesado el estudio porque me recuerda el proceso de Felix, cuando le diagnostican alzhéimer avanzado en el año 2015, en esos momentos mantiene capacidades que no se corresponden con las imágenes del cerebro.
La investigación que llevan a cabo un equipo de científicos de la Universidad de California en San Diego, identifica los mecanismos biológicos que explican por qué algunas personas con alzhéimer mantienen la lucidez y no presentan síntomas.
El doctor Sushil K. Mahata, líder del estudio, habló con Infobae sobre los hallazgos.
Me agrada pensar que, aunque no se halla encontrado cura, las personas que puedan padecer alzhéimer tengan la esperanza de vivir años asintomáticos. Eso sí, como en cualquier enfermedad el diagnóstico precoz es vital.
El proyecto Ciudades Neuroprotegidas ofrece a los Ayuntamientos, Entidades Públicas y Sociales que las personas puedan participar en un estrategia de prevención del deterioro cognitivo de la Cátedra DeCo, que se establece en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos (MICOF) de Valencia.
El Departamento de Salud de Manises y la Cátedra DeCo colaboran en un modelo innovador para la detección precoz del Alzheimer, mejorando la atención sanitaria en varias localidades. https://www.micof.es/ver/57899/.html
Me quedo con la frase del investigador, Sushil K. Mahata:
“No solo importa la presencia de patología, sino cómo responde el cerebro a ella”,
El acertado aforismo de "conocerse uno mismo" sigue vigente en este concreto momento para una sociedad occidental incapaz de mirarse sin lamerse sus heridas. Una contrariedad abierta no se cura anclándose en el pasado. Echar balones fuera cierra la opción de mirar y ver la lesión.
La Historia se completa accidentalmente. Pero no por ello dejamos de ser el protagonista de nuestra vida. El personaje que orienta nuestros pasos no puede ser un extraño. La complejidad de reconocerse uno mismo, nadie lo pone en duda.
Cuando nos miramos cada día al espejo y comparamos con imágenes anteriores, observamos las diferencias que las circunstancias van dejando huella en nuestro cuerpo. Cada uno decide qué hacer: desde someterse a una cirugía plástica a tonificarse en un gimnasio. Nada que objetar. El asunto es que somos algo más que un cuerpo material.
El pasado lunes, el profesor de "escritura creativa" nos propone que escribamos un relato 'erótico'. Le expreso abiertamente que a mis setenta y seis años no he elegido hasta la fecha ese tipo de literatura de contenido voluptuoso y que, por tanto, no tengo referentes para componer un relato. ¡"No pasa nada!" -le dije- "Voy a estudiar el tema". Eso de someter a estudio las inquietudes que se presentan, forma parte de mi idiosincrasia. Siempre es tiempo de aprender y comprender.
Pensando en componer el relato para la clase, recuerdo las últimas investigaciones que he leído sobre la unión de un neandertal y una sapiens. Con un poco de chispa creativa "Adanero y Evucha" se convierten en los protagonistas de lances amatorios que han llegado a nuestros días entrelazados en la mitocondria que compartimos. Sin duda la imaginación se pone en marcha a voluntad.
Reconocer tanto las fortalezas como las debilidades dan carácter a la vida de uno. El miedo atenaza. La honradez engrandece. Quienes azuzan recelan de la lealtad.
El alma se refleja en el comportamiento, no en vano, otros aforismos lo confirma: "obras son amores y no buenas razones"; "de buenas intenciones están llenos los panteones".
Reconocer errores, y aprender a rectificar en tiempo y forma.
Decía Montaigne: Lo más importante del mundo es saber ser uno mismo. Ahora, cuando el duelo sigue ahí en mi corazón -porque es ahí donde me duele- voy descubriendo la vulnerabilidad que significa el tener que aprender a vivir sola.
Sigo siendo yo, desde luego; pero los recuerdos cobran peso y esa carga hay que redistribuirla. En este año y medio de viudez, aplicando el método de "ensayo-error" he aprendido a decir no. Esto me lleva a un camino de introspección nada sencillo puesto que lo percibo impuesto por mi propia naturaleza ante una situación no buscada. En todo caso, el paso por el Itinerario de Filosofía y Humanidades (Nau Gran de Valencia) me sirve hoy de reflexión.
Recuerdo tres autores, para mí significativos, que pasaron por alto los profesores cuando Felix y yo cursamos los cinco años correspondientes a dicho Itinerario: el pensador matemático, Pascal; el filósofo Montaigne y, el polifacético orador, abogado, político... filósofo inglés interesado en el progreso científico, Francis Bacon. Sin duda, el hecho de no estudiarlos ahí, me llevó a leerlos por mi cuenta.
Nadie es perfecto: Michel de Montaigne (1533-1592). Nos es familiar esta cita que el filósofo humanista del Renacimiento francés, propugna desde una introspección sin tapujos. Tal vez porque reconocía que la felicidad se construye desde el reconocimiento del propio error y de la capacidad de rectificación sin ambages.
Reconocernos vulnerables nos pone en el camino de vivir con honestidad y de valorarnos tal como somos; sin intentar disfrazar nuestros defectos ni virtudes. Este pensador francés del Renacimiento viene a ser el Pepito Grillo en la era digital. La autenticidad sigue siendo un valor esencial en nuestras vidas.
Blaise Pascal (1623-1662): dejo un enlace a los Pensamientosdonde puede leerse Diferencia entre el espíritu de geometría y el espíritu de finura, y este otro Como se estropea el espíritu, así se estropea también el sentimiento. El traductor de la obra enlazada, Xavier Zubiri, expresa:
El transcurso del tiempo no sólo no ha erosionado la vigencia de los "Pensamientos" sino que incluso la ha potenciado, hasta el punto de que tal vez sea en nuestra época cuando sus ideas han calado de forma más profunda.
Francis Bacon (1561-1616) abogado, filósofo, estadista, y escritor inglés padre del empirismo filosófico y científico, contribuye a investigar cómo reformular las técnicas del estudio científico. Una de sus aportaciones significativas es la de El método inductivo, basado en observar las características o propiedades que comparten los fenómenos de estudio. De tan polifacético e ilustre personaje, me quedo con su interés por la Naturaleza: Un jardín es el mayor alivio para el espíritu humano (Un jardín para el alma).
Este pensamiento de Bacon, me lleva al descrito en la regla 3-30-300: un paso crucial para mejorar tanto la salud mental como el bienestar general de los ciudadanos. Podemos leer en el enlace los datos de un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona donde se señala que vivir cerca de espacios verdes puede reducir significativamente los problemas de salud mental.
Imagen: https://www.330300rule.com/
En este viaje a través de los recuerdos, no puede faltar el libro El elogio de la lentitud que leí hace ya veinte años. Su autor Carl Honoré (Escocia, 1967) periodista y Licenciado en Historia y Lengua Italiana por la Universidad de Edimburgo, se percató de que regalarle a su hijo de dos años un CD con cuentos de Andersen compilados en un minuto por relato, le quitaba toda la magia de leerle un cuento antes de dormir. Era cuanto menos ridículo pretender hacer mil y unas cosas importantes que lo sustraían de hacer lo esencial.
Lo esencial es consustancial a la autenticidad.
Lo más importante del mundo es saber ser uno mismo. Nadie es perfecto. Un jardín es el mayor alivio para el espíritu humano. La lentitud es necesaria para establecer relaciones verdaderas y significativas con el prójimo.