martes, 14 de julio de 2026

NOVATA 165

UN VERANO PENDIENTE

¡Tomar decisiones me cuesta horrores!

Este segundo verano sin Felix, me mantiene en un estado mental vacilante.

La inquietud que siento al pensar en partir guarda relación con la seguridad que percibo en mi hogar; los viajes se me hacen cuesta arriba.

En casa lo tengo todo, cualquier rincón me acomoda para dar rienda suelta a mis emociones... Afuera el llanto guarda un silencio compungido, y las estancias no me dan cobijo.

"Mirar con ojos nuevos... sin cambiar de paisaje" como decía Marcel Proust, por que no importa el destino si no la sensibilidad de apreciar el recorrido. Voy a intentar mirar en mi interior siguiendo esa idea de encontrar aquellos instantes que me hagan sonreír y, porque no, también llorar.

A quienes me preguntan cómo llevo el duelo, les contesto: para mí es un estado que me acompañará mientras viva.

Disiento en mostrar el duelo como proceso. Hay experiencias vitales que no se pueden dejar atrás ni tampoco olvidar. Ello no implica que uno pueda mirar con ojos nuevos los recuerdos que han marcado una vida juntos, y que pueden servir de trampolín para otear nuevos recorridos en soledad.

Tras un ir y venir de adónde ir, este verano visitaré otro año más mi ciudad natal. No siento nostalgia de las temporadas que disfrutamos juntos en aquellas tierras. Del verano pasado guardo buenos recuerdos junto a mis primas y primos.

Aún con todo, viajar sola no me gusta, y estar en la habitación de un hotel es duro. Pero, se trata de salir del horno mediterráneo y pasar una temporada al fresco atlántico. Tal y como él me recordaba cada verano: "No estás hecha para soportar el calor".

La imagen que acompaña esta entrada se tomó en Lugo, en uno de esos viajes que hacíamos los dos solos en julio para celebrar nuestro aniversario de boda. Cada matrimonio mantiene el equilibrio a su manera. Cincuenta y dos años juntos dan para unos cuantos momentos de tensión.

En otro momento contaré la incertidumbre que vive una pareja cuando en uno de ellos debuta la enfermedad de Alzheimer muchos años antes de dar la cara.

Evoco ahora aquellos años en los que Felix se sentía extraño, y la mirada cambia. En todo caso, me queda el recuerdo de seguir junto a él, cuidándole hasta el final.

lunes, 6 de julio de 2026

NOVATA 164

PASAN LOS DÍAS, LAS HORAS... LAS SEMANAS, LOS MESES... ¡SOLA!

Pienso en tí, mientras transito por esos momentos que completamos juntos. 

Ahora más calmada, los recuerdos no me atacan, aunque el dolor siga ahí y el llanto brote en momentos incontrolados: en soledad; me hago a la idea de que estoy a tu lado.

A diario sigo siendo yo: la inquieta mujer que gusta de aprender, compartir, conversar, cuidar... La familia está conmigo, y las amistades ayudan lo que pueden. Sé que no soy una persona fácil de contentar: no hablo por hablar.

Hace unos días leía una noticia esperanzadora sobre el alzhéimer; por supuesto lo puse en conocimiento de los compañeros de Redes Sociales de la Cátedra DeCo, de la que formo parte desde el pasado septiembre a propuesta de la Directora Lucrecia Moreno. El día 16 de julio saldrá publicada ahí. Como adelanto, dejo el titular: Descubren cómo una proteína cerebral expande la enfermedad de Alzheimer de neurona a neurona.

¡Qué fecha tan emotiva para nosotros!: el 16 de julio de 1973, nos dimos el ¡SÍ QUIERO!

Siguiendo la estela que comenzamos juntos: cada verano paso unos días en algún Parador, tal y como tú y yo hicimos en nuestra noche de boda. Nuestras hijas me acompañan en tu ausencia en el mes de agosto. La convivencia se convierte en un reto cuando la vida en soledad se torna costumbre.

Adaptarse a los cambios sigue siendo un camino de aprendizajeDe alguna forma, Arthur Brooks catedrático de Harvard, nos invita a mantener esa inquietud a cualquier edad: Las personas más felices son las que nunca dejan de aprender.

Viktor Frankl, padre de la Logoterapia, argumenta: No hay nada en el mundo que capacite tanto a una persona como la consciencia de tener una tarea en la vida.

La convivencia, cuando vives solo sin haberlo elegido, se convierte en esa tarea de nuevo aprendizaje. Y digo 'nuevo' porque en soledad todo cambia. Lo primero has de vencer la pereza de tener que escuchar 'naderías' de atender peticiones sin ningún sentido para tí. Y esto tiene lugar cuando te pones en situación de convivir con personas que te importan. Quienes te dan igual, igual te da: poco o nada aprendes porque no se practica entre otros el 'autocontrol'.

Sin duda el autocontrol ayuda a mantener la calma cuando las emociones invitan a reaccionar impulsivamente; ello requiere un gran dominio de uno mismo y una notable madurez emocional.

Mañana, 7 de julio, se cumplen veinte meses sin Felix. Recuerdo también a mi madre que nació ese día en el año 1912.

Los recuerdos me ayudan porque aprendo a mirarlos con ojos nuevos. 

Te recuerdo sonriendo mientras la enfermedad seguía su curso.

En palabras del filósofo Kierkegaard: La vida debe ser vivida hacia adelante, pero solo puede ser entendida hacia atrás.

Sí, comprendo ahora mientras te miro en las fotografías y lo que guardo en mi corazón; sí, puedo sentir en este momento tus miedos y anhelos de aquellos años que no mueren porque siguen conmigo.


sábado, 27 de junio de 2026

NOVATA 163

FUERZA-ENTEREZA-EQUILIBRIO

Los músculos no son lo único que hay que entrenar.

En el año 1990, Felix me regaló un libro muy especial para mi: El universo de la mente; sin duda, estaba al tanto de mis preferencias.

Siendo profundamente distintos, mantuvimos inquietudes intelectuales parejas. Él me aventajaba en años de lectura y géneros literarios: nos complementábamos.

A decir verdad, me inició en el asunto de "los descontentos inteligentes" como se lee en el prólogo de La personalidad creadoraLa firma de Felix (14/10/65) confirma la fecha en que dedicó horas de lectura a un tema apasionante; según el autor, Antonio Blay Fontcuberta, Para los que presienten un vivir pleno, maduro, creador, lleno de sano positivismo y rico de significado.

La vida te va presentando asuntos que hay que resolver sí o sí. En nuestro caso, como matrimonio, pasamos años sin saber el porqué de una inquietud creciente que lo descolocaba y que yo sentía como una amenaza a la convivencia.

Los inicios del alzhéimer (mucho antes de que de que el deterioro neuronal se visualice abiertamente) sabemos hoy que descoloca a la persona al sentirse inseguro ante situaciones que hasta la fecha dominaba. De ahí la importancia de la detención precoz.

No me cansaré de repetir el beneficio familiar y social del diagnóstico temprano de la enfermedad del olvido. Conocer lo que a uno le pasa, las causas de su malestar, sin duda ayuda a comprender y a tomar decisiones que van a mejorar el proceso de la enfermedad y la convivencia en todos los ámbitos.

En palabras de José de Sousa Saramago, Premio Nobel de Literatura (1998) "El ser humano no recibió el don de la palabra para ocultar sus pensamientos" habla de "volver comprensible una realidad huidiza". 

No podemos ignorar lo que hoy sabemos.

Los neurocientíficos hablan de la reserva cognitiva, concretamente, señalan que el cerebro necesita estimulación, sueño y apoyo. Según razonan: Importa muchísimo la reserva cognitiva que construimos a través de la capacidad de crear nuevas conexiones cerebrales, nuevas sinapsis, nuevas redes de neuronas para realizar nuestro patrimonio de conocimientos.

Necesitamos contar con estímulos que apasionen, que emocionen.

Curiosidad y convicción marcan la diferencia de no aburrir a la mente.

El sueño reparador es un tema relevante en la actualidad.

He consultado diversas páginas en la web, y la que comparto me parece bastante completa a la par que sencilla: enlace.

El apoyo social.

La capacidad de conectarnos con personas a las que contar tanto nuestros logros como nuestras peores pesadillas, es otro de los pilares de nuestra mente: enlace.

A modo de reflexión, propongo una máxima que llamó mi atención en su día leyendo El universo de la mente: Así como la espada no se puede cortar a sí misma, o como el dedo no puede tocar su propia yema, la mente no se puede ver a sí misma.

Nos necesitamos, los unos a los otros. Hemos de aprender a comprender las emociones y sentimientos que nos dominan. La generosidad no está reñida con la autenticidad.

La persona amiga completa la idea de cómo nos comportamos en situaciones diversas.

Ser uno mismo sin ser capaz de ver nuestra mente, es un reto de magnitud inviable de lograr sin ayuda.

El verano es esa estación del año que logra despojarnos de la ropa que encorseta; algo parecido logra la persona capaz de escucharnos de modo tal que, a su lado, somos capaces de abrirnos y soltar lastre.

¡Buen verano! AMIGOS