COMPROMISO

Como cada año renuevo el compromiso de seguir compartiendo mis inquietudes, ahora motivada por un sentimiento creciente de NOVATA con enormes ganas de aprender a convivir día a día.

NOVATA 12

¿QUIÉN CUIDA DEL CUIDADOR?

El pasado lunes, día cinco de noviembre, tocaba hablar de los cuidadores y así se hizo en Cope.

 

Por mi parte, quiero realizar algunas anotaciones al respecto como cuidadora no profesional.


El cuidador no profesional es significativamente del que hay que ocuparse, entiendo por un motivo que se suma al desgaste físico.

El dolor emocional se da, y nadie puede pasarlo por otro.
El cansancio físico tiene alternativas, y de un modo u otro se puede paliar. Pero...
El dolor emocional pasa factura al cuerpo que suele avisar aunque se le escuche poco.

De modo que, cuidar del cuidador, pasa por atenderle en sus llamdas fíiscas que la propia persona no escucha. Y malamente se conocerán si no se visita al cuidador.

Quienes piensen en cuidar del cuidador han de buscar el encuentro del familiar o del amigo y dejarle a su aire.
Las recetas no valen.
Cada persona es única.
El ser querido enfermo es único.

Cuando digo "han de buscar" digo bien.
No valen formulas al uso: "sabes que me tienes" "cuenta conmigo" "llámame si necesitas algo"...
Tampoco sirven las recomendaciones lúdicas o de asistencia sanitaria.

Entender al cuidador implica conocerlo. Y es ahí donde se complica la acción.


Escuchad el silencio... ¿Qué  y cómo lo rompe?
Escuchad los miedos... ¿Qué nos quiere contar?
Escuchad la mirada... ¿Qué busca con sus ojos?
Escuchad las posturas... ¿Qué le puede doler?
Escuchad los sonidos... ¿Qué intenta sofocar?
Escuchad los sueños... ¿Qué le inquieta?
...


Con este breve apunte confío en haber mostrado que los cuidadores no profesionales necesitan sentirse atendidas en su entorno. La atención por parte de un profesional puede ser aconsejable dependiendo del caso.

El cuidado que venga de la familia y los amigos es el carburante del motor del cuidador.


NOVATA 11

Una vocación por descubrir... la felicidad

En el estudio personal de la felicidad -esa que me propongo llevar puesta aunque en el día a día se den instantes de abatimiento- entre mis papeles digitales encuentro unos apuntes sobre el vínculo, asunto que me asalta desde hace tiempo junto al diálogo y la cooperación, la armonía y el compartir.
¡Ya es casualidad! El libro que me ha dejado una de mis hijas, JUNTOS de Richard Sennett (2012, Editorial Anagrama) recuerda en sus pàginas la necesaria cooperación de los contendientes en el intercambio de suma cero.
No estoy interesada en el movimiento de intercambio de suma cero, en su visión de trueque. Pero si que me resulta interesante la idea que subyace: el necesario establecimiento de las reglas básicas previo al debate, al coloquio, la contienda... A veces es lo primero que se olvida y se incumple. De tal forma, el acuerdo resulta inviable y cualquier díalogo nace sordo.
Lo mejor de construir un relato, el que fuere, es que te invita a leer, indagar, escuchar... Necesitas tiempo para masticar y asimilar los pensamientos que te gustan y que sientes como propios; también viene bien el reposo para rebatir aquellos otros que en principio rechazas.
Y en ese repaso en común, hace unos día mi marido me estaba leyendo un librito de pensamientos El libro de la felicidad (1995, Grupo Anaya). Mi atención se detuvo al escuchar: "La suerte es el azar, la felicidad es vocación".

La felicidad como vocación, da qué pensar.
Me planteo la busqueda de la felicidad como vocación, y me planteo indagar en tres vias muy humanas: el cuerpo, la mente y el espíritu.
Del cuerpo decimos saber porque lo tocamos, lo vemos, lo sentimos.
De la mente algo se habla, mientras los avances en el estudio del cerebro intentan dar con su localización sin éxito hasta la fecha
Del espíritu nada se sabe y todo se niega.
En esta entrada comparto algunas ideas sobre cómo podemos activar nuestro cuerpo hacia la felicidad.
Tomar conciencia de uno mismo es básico. Sin embargo, el ejercicio físico se suele practicar como modelador de la silueta, y está muy bien el hacerlo aunque aquí me voy a referir a una motivación de autoconocimiento.
En ese tomar conciencia, el ejercicio se puede entender como un  movimiento de #VínculoMemoriaPlacerExploración.
De cómo mejorar la postura, visión, imaginación... dejo dos enlaces.
Jaime Polanco

Moshe Feldenkrais


























En la próxima entrada de novata, intentaré traer más pistas sobre la felicidad como vocación.