sábado, 31 de enero de 2026

NOVATA 151

ESCUCHAR EL SONIDO DEL SILENCIO

LA NECESIDAD DE SENTIR AL SER QUERIDO

Pasan los meses y no hay día en el que mi mente descanse de su ausencia.

En casa, sentada en el sillón escucho literalmente "el sonido del silencio" que abarrota la sala. No hay duda de que el amor no desaparece en la ausencia física. Los recuerdos son altamente poderosos, y se manifiestan en mayor medida cuando estás en reposo. Mientras mantengas alguna actividad que requiera algún tipo de escucha, de atención o creatividad "el sonido del silencio" se amortigua.

Para mí es evidente, pues, cuando "escucho al silencio" vuelven las lágrimas. Me embargan los recuerdos de nuestra vida juntos. En la calle, no oigo el ruido del trasiego de vehículos y transeúntes, me embarga "el sonido del silencio".

Puede que sea muy sentimental (a lo Rosalía de Castro) y que en el transcurrir de los años el silencio se torne "ausencia de sonido". Desde luego hoy sigo siendo Rosalía.

¡TE SIGO QUERIENDO!: Le grito cada día y cada noche al silencio.

El silencio me responde con un profundo suspiro a la vez que el corazón late acompasado mientras las lágrimas recorren el rostro y mi mano derecha le busca en la butaca vacía.

Es cierto que en la casa es donde mejor me hallo; tal vez porque es ahí donde el llanto fluye tranquilo y puedo respirar sosegadamente. El silencio es compartido con su presencia ausente y el sonido retumba entre los recuerdos.

Santiago de Compostela, Verano de 2019
Felix mantuvo una conducta social activa aún en la fase moderada de la enfermedad.

Se podría decir que, hasta el verano de 2024, disfrutó de una vida social en la que participaba a su gusto y manera.

Desde la fase asintomática hasta el final transcurrieron 22 años que, en retrospectiva, los llenamos de vida.

miércoles, 21 de enero de 2026

NOVATA 150

EL ALZHEIMER: UN DESAFÍO SOCIAL

 UNA ENFERMEDAD A LA QUE DAR VOZ.

Cuando unos días atrás me llaman de la Editorial Popular por ver si puedo acudir a promocionar el libro publicado en mayo de 2023, accedo encantada; aunque siento una punzada en el alma. Evoco aquellos momentos, cuando Felix estaba a mi lado. Ahora su recuerdo me anima a seguir contando nuestras experiencias con la enfermedad, vividas con dulzura y determinación.

Al aceptar hablar en público del libro y releer el texto, siento que el relato increpa a la acción. Tal vez al escribirlo no me percatara de ello, pero ahora soy consciente de que sigue estando de rabiosa actualidad y que la Editorial acierta en promocionar su lectura.

Algunas asociaciones vecinales y alcaldes de poblaciones cercanas a Valencia, se han puesto en contacto también para conocer el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas".

Escribir en el Blog se convierte en un momento de meditación.

En estos últimos años digerir los contratiempos se está convirtiendo en una tarea diaria. No sé si esto me pasa porque estoy viviendo sola, y he de acometer una nueva etapa de la vida, el principio del final, sin contar a mi lado con un hombro sobre el que reposar las dudas, las preocupaciones... los miedos.

Me atrae el pensamiento del filósofo y sociólogo francés, Edgard Morin: La vejez es un terreno fecundo para la creación y la rebeldíaA sus 104 años, ha concedido una entrevista a Corriere della Sera donde reflexiona sobre su momento vital:

Conservo las curiosidades de la infancia, las aspiraciones de la adolescencia, las responsabilidades del adulto y, como anciano, intento nutrirme de la experiencia de las edades que he atravesado.

Me ha parecido una hermosa descripción realizada por una persona anciana.

En mi caso, reconozco que sigo siendo rebelde; forma parte de mi carácter contestatario, aunque ahora me lo guarde si considero que no procede (¡cosas de la edad!). Eso sí, las ideas bullen en mi cabeza como en la infancia; sé que esto me ayuda a seguir estudiando, trabajando, creando... es mi forma de descansar. Descanso mientras estudio y escribo. Me da paz.

Conversar con la familia y los amigos me anima y relaja.

Cuidar sigue siendo el acto por excelencia en mi vida. Estoy a disposición de quienes requieran las atenciones que pueda dispensarles. En estos momentos me cuido con un claro motivo en mente: mantener la independencia el máximo tiempo posible.

Estoy dispuesta a conversar sobre el alzhéimer y a explicar el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas" allí donde lo requieran.

miércoles, 7 de enero de 2026

NOVATA 149

PENSAR EN ÉL, RECORDARLO

Pintar, leer, coleccionar piedras y conchas marinas, fumar en pipa de vez en cuando, viajar... la música.

Los nietos pequeños, estas Navidades, me decían "quiero que vuelva el abuelo". Al estar en casa todos reunidos y no verlo sienten su ausencia.

¡Ay! Cuánto lo extraño. Todos le añoramos.

Cuando hablo de Felix con personas que lo han conocido, hoy mismo por teléfono desde Madrid me decía una amiga: "se hacía querer; era culto, educado...familiar"; es un gran paso el poder hablar de él con otras personas; me hacen mirarlo desde otra perspectiva.

Ahora he de seguir caminando cada día intentando mantener el ánimo. Me cuesta. Pero estoy en ello.

A veces uno piensa que ya está de más. Aunque luego, de repente, alguien te requiere por algún motivo que ni te habías planteado. Es un hecho que contar con la familia y las amistades ayuda en el proceso de duelo. No obstante, el vacío permanece. Nadie ni nada puede completar la vida que juntos disfrutamos.

En estos dos meses fríos, enero y febrero, que invitan a quedarse en la casa buena parte del día, pienso dedicarlos a recopilar los mejores recuerdos de él vividos en familia, con los amigos y compañeros de trabajo.

Cuando te centras en mirar lo mejor equilibras la balanza, puesto que el dolor lleva en ocasiones a nublar la mente.