EL ALZHEIMER: UN DESAFÍO SOCIAL
UNA ENFERMEDAD A LA QUE DAR VOZ.
Cuando unos días atrás me llaman de la Editorial Popular por ver si puedo acudir a promocionar el libro publicado en mayo de 2023, accedo encantada; aunque siento una punzada en el alma. Evoco aquellos momentos, cuando Felix estaba a mi lado. Ahora su recuerdo me anima a seguir contando nuestras experiencias con la enfermedad, vividas con dulzura y determinación.
Al aceptar hablar en público del libro y releer el texto, siento que el relato increpa a la acción. Tal vez al escribirlo no me percatara de ello, pero ahora soy consciente de que sigue estando de rabiosa actualidad y que la Editorial acierta en promocionar su lectura.
Algunas asociaciones vecinales y alcaldes de poblaciones cercanas a Valencia, se han puesto en contacto también para conocer el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas".
Escribir en el Blog se convierte en un momento de meditación.
En estos últimos años digerir los contratiempos se está convirtiendo en una tarea diaria. No sé si esto me pasa porque estoy viviendo sola, y he de acometer una nueva etapa de la vida, el principio del final, sin contar a mi lado con un hombro sobre el que reposar las dudas, las preocupaciones... los miedos.
Me atrae el pensamiento del filósofo y sociólogo francés, Edgard Morin: La vejez es un terreno fecundo para la creación y la rebeldía. A sus 104 años, ha concedido una entrevista a Corriere della Sera donde reflexiona sobre su momento vital:
Conservo las curiosidades de la infancia, las aspiraciones de la adolescencia, las responsabilidades del adulto y, como anciano, intento nutrirme de la experiencia de las edades que he atravesado.
Me ha parecido una hermosa descripción realizada por una persona anciana.
En mi caso, reconozco que sigo siendo rebelde; forma parte de mi carácter contestatario, aunque ahora me lo guarde si considero que no procede (¡cosas de la edad!). Eso sí, las ideas bullen en mi cabeza como en la infancia; sé que esto me ayuda a seguir estudiando, trabajando, creando... es mi forma de descansar. Descanso mientras estudio y escribo. Me da paz.
Conversar con la familia y los amigos me anima y relaja.
Cuidar sigue siendo el acto por excelencia en mi vida. Estoy a disposición de quienes requieran las atenciones que pueda dispensarles. En estos momentos me cuido con un claro motivo en mente: mantener la independencia el máximo tiempo posible.
Estoy dispuesta a conversar sobre el alzhéimer y a explicar el proyecto "Ciudades Neuroprotegidas" allí donde lo requieran.
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