PASAN LOS DÍAS, LAS HORAS... LAS SEMANAS, LOS MESES... ¡SOLA!
Pienso en tí, mientras transito por esos momentos que completamos juntos.
Ahora más calmada, los recuerdos no me atacan, aunque el dolor siga ahí y el llanto brote en momentos incontrolados: en soledad; me hago a la idea de que estoy a tu lado.
A diario sigo siendo yo: la inquieta mujer que gusta de aprender, compartir, conversar, cuidar... La familia está conmigo, y las amistades ayudan lo que pueden. Sé que no soy una persona fácil de contentar: no hablo por hablar.
Hace unos días leía una noticia esperanzadora sobre el alzhéimer; por supuesto lo puse en conocimiento de los compañeros de Redes Sociales de la Cátedra DeCo, de la que formo parte desde el pasado septiembre a propuesta de la Directora Lucrecia Moreno. El día 16 de julio saldrá publicada ahí. Como adelanto, dejo el titular: Descubren cómo una proteína cerebral expande la enfermedad de Alzheimer de neurona a neurona.
¡Qué fecha tan emotiva para nosotros!: el 16 de julio de 1973, nos dimos el ¡SÍ QUIERO!
Siguiendo la estela que comenzamos juntos: cada verano paso unos días en algún Parador, tal y como tú y yo hicimos en nuestra noche de boda. Nuestras hijas me acompañan en tu ausencia en el mes de agosto. La convivencia se convierte en un reto cuando la vida en soledad se torna costumbre.
Adaptarse a los cambios sigue siendo un camino de aprendizaje. De alguna forma, Arthur Brooks catedrático de Harvard, nos invita a mantener esa inquietud a cualquier edad: Las personas más felices son las que nunca dejan de aprender.
Viktor Frankl, padre de la Logoterapia, argumenta: No hay nada en el mundo que capacite tanto a una persona como la consciencia de tener una tarea en la vida.
La convivencia, cuando vives solo sin haberlo elegido, se convierte en esa tarea de nuevo aprendizaje. Y digo 'nuevo' porque en soledad todo cambia. Lo primero has de vencer la pereza de tener que escuchar 'naderías' de atender peticiones sin ningún sentido para tí. Y esto tiene lugar cuando te pones en situación de convivir con personas que te importan. Quienes te dan igual, igual te da: poco o nada aprendes porque no se practica entre otros el 'autocontrol'.
Sin duda el autocontrol ayuda a mantener la calma cuando las emociones invitan a reaccionar impulsivamente; ello requiere un gran dominio de uno mismo y una notable madurez emocional.
Mañana, 7 de julio, se cumplen veinte meses sin Felix. Recuerdo también a mi madre que nació ese día en el año 1912.
Los recuerdos me ayudan porque aprendo a mirarlos con ojos nuevos.
Te recuerdo sonriendo mientras la enfermedad seguía su curso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario